Las antiguas escuelas de Vargas volvieron a llenarse de público en la última quedada de las VI Jornadas de Mountain & Roll, en una velada muy especial dedicada a recordar la figura de Sergio Seco, esquiador campurriano que dejó una profunda huella tanto por sus logros deportivos como por su calidad humana.
La tarde arrancó con la actuación de los amigos de la Ronda Pico Cordel de Reinosa, que interpretaron unas campurrianas en honor a Sergio. Un gesto especialmente emotivo, ya que en 1996 el propio Sergio formó parte de esta agrupación, con la que compartió una etapa de su vida.
A continuación, se proyectó el documental «Gracias por hacerlo todo tan fácil«, una pieza audiovisual dedicada a Sergio en la que amigos y conocidos compartieron aventuras, anécdotas y recuerdos que permitieron acercarse no solo al extraordinario esquiador que fue, sino también a la persona que había detrás de sus hazañas. A través de sus testimonios, fueron apareciendo su sencillez, su generosidad y esa manera tan especial de hacer que todo resultara más fácil a quienes le rodeaban.
DOCUMENTAL «GRACIAS POR HACERLO TODO TAN FÁCIL»
Al finalizar la proyección, una larga ovación puso de manifiesto el cariño y la admiración que Sergio sigue despertando entre quienes tuvieron la suerte de conocerlo. Fue uno de esos momentos en los que las palabras dejan paso al sentimiento y en los que la montaña se convierte, una vez más, en un lugar de encuentro y memoria.
Como broche final, se hizo entrega del «Piolet del Riesgo» al padre de Sergio, un reconocimiento con el que el Club Puente Riesgo quiso honrar su trayectoria y mantener vivo su recuerdo para siempre. Los chicos de la Ronda Peña Hijan volvieron a interpretar dos montañesas más para despedir el homenaje, cerrando la velada con la misma emoción con la que había comenzado.
FOTOGRAFÍAS HOMENAJE SERGIO SECO

























Posteriormente la música volvió a tomar el protagonismo para poner el punto final a una noche cargada de emociones. El dúo Jazz the2of Us, formado por Sergio González a la guitarra y Marian Laredo a la voz, llenó las antiguas escuelas de Vargas de música en directo, combinando sensibilidad y energía en una actuación que puso el punto final a las VI Jornadas Mountain & Roll.



